Receta con Duraznos Desecados Don Jaime
Solomillo de cerdo con duraznos desecados al Malbec
Una receta gourmet, elegante y con identidad mendocina, donde los duraznos desecados son protagonistas: aportan dulzor, textura y un contraste espectacular con la carne y la reducción de Malbec.

Ingredientes (4 porciones)
- 600 g de solomillo de cerdo
- 180 g de duraznos desecados Don Jaime
- 250 ml de vino Malbec
- 150 ml de caldo de carne
- 1 cebolla morada pequeña
- 1 diente de ajo
- 1 cucharada de miel
- 1 cucharadita de mostaza Dijon
- 30 g de manteca
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 ramita de romero
- Sal y pimienta negra
- Nueces tostadas, para terminar
- Opcional: unas hojas de tomillo fresco
Preparación
- Rehidratar los duraznos. Colocá los duraznos desecados en un recipiente y cubrilos con parte del Malbec. Dejá reposar durante 20-30 minutos. Esto hará que recuperen suavidad y absorban el aroma del vino.
- Sellar el cerdo. Salpimentá el solomillo. Calentá una sartén con aceite de oliva y doralo a fuego fuerte por todos sus lados. Retirá y reservá.
- Crear la salsa. En la misma sartén, agregá la cebolla picada y el ajo. Cociná hasta que estén tiernos. Incorporá el resto del Malbec y raspá el fondo de la sartén para recuperar todos los sabores. Agregá el caldo, la miel, la mostaza, el romero y los duraznos desecados.
- Reducir. Volvé a incorporar el cerdo y cociná a fuego medio-bajo hasta que esté en su punto y la salsa se haya reducido, quedando brillante y ligeramente espesa. Al final, retiralo del fuego y montá la salsa con la manteca fría para conseguir una textura sedosa.
Presentación gourmet
Cortá el solomillo en medallones y disponelos sobre el plato. Colocá generosamente los duraznos desecados al Malbec alrededor y bañá con la reducción. Terminá con nueces tostadas, tomillo fresco y unas gotas de aceite de oliva.
Para acompañar: puré de batata y romero o una suave polenta cremosa.
El secreto de esta receta: no tratar al durazno desecado como un simple acompañamiento. Al rehidratarlo en Malbec y cocinarlo dentro de la reducción, se convierte en el elemento que une el dulzor de la fruta con la intensidad de la carne.



